El origen del bricolaje (y 2)

Esta es la segunda parte del artículo El origen del bricolaje (1), publicado por Pablo Herreros la semana pasada en este mismo blog.

Aunque algunos comportamientos como los observados en cuervos y urracas parecen innatos, sabemos por las investigaciones que con otros animales no sucede así. Por ejemplo, los chimpancés adquieren la técnica de captura de termitas transcurridos varios años. Hasta ese momento, se limitan a observar y jugar con los artefactos que sus madres manipulan. Lo mismo ocurre con los yunques y piedras que usan para abrir las nueces en la selva. Estas, junto a otras pruebas, son buenas razones para pensar que la técnica se adquiere a través de la experiencia.

Un chimpancé ensaya la captura de termitas con la ayuda de una rama (imagen: Jane Goodall’s Wild Chimpanzees).

Pero no todas las conductas instrumentales tienen un fin alimenticio. Los elefantes usan largas fustas que arrancan de los árboles para ahuyentar a los insectos que incordian en sus partes traseras, inaccesibles para ellos. Varias especies de primates utilizan piedras y lanzas para asustar a sus contrincantes o ahuyentar a las serpientes. También se ha observado a orangutanes y gorilas medir la profundidad del río con grandes varas de madera, algo inaudito, debido a la ausencia de registros de anécdotas de este tipo hasta ahora en ambas especies.

Dos orangutanes cruzan las aguas de un estanque tras comprobar su profundidad con la ayuda de unas ramas.

Los expertos en cognición Michael Tomasello y Josep Call, creen que son necesarios dos elementos fundamentales para el desarrollo de estas habilidades. El primero es la flexibilidad, ya que se ha observado a varios chimpancés usar varias herramientas de modo secuencial, una tras otra, o incluso crear “meta-herramientas”, es decir, herramientas para construir otras herramientas. El segundo es tener una representación mental de los elementos y una cierta visión de futuro. Es necesario imaginarse cómo será el instrumento final y sus características para poder fabricarlo de una manera eficaz. Esta “mirada interior” evita malgastar energía sin ser necesarios repetidos intentos de ensayo-error.

Un mono capuchino muestra su habilidad de representar mentalmente los pasos para obtener miel de un recipiente.

La capacidad de imaginar una situación ha sido puesta a prueba en numerosas ocasiones con primates, siendo una de las más asombrosas el caso de la chimpancé Julia. A esta hembra se le enseñó una caja transparente cerrada con un candado que contenía una recompensa. La llave se encontraba en otra caja idéntica que contenía seis llaves, de las cuales sólo una abría dicho candado. Para abrir esta segunda era necesaria otra llave de entre otras seis que nuevamente se encontraban en una caja; y así hasta seis cajas, una tras otra. La chimpancé pudo resolver con éxito el problema aún cuando no podía utilizar el procedimiento de ensayo-error. Sólo reconstruyendo el problema mentalmente era posible solucionarlo. Estudios recientes demuestran que la familia de los cuervos y urracas también son capaces de estas y otras hazañas.

Experimentos de la Universidad de Oxford en el que un cuervo de Nueva Caledonia usa de modo espontáneo varias herramientas en la secuencia correcta para alcanzar una meta.

Lo interesante de todos estos estudios es que ponen de manifiesto que el uso de herramientas no es un logro evolutivo que sólo se ha dado una vez en la historia natural de las especies que habitan el planeta. De hecho, durante décadas se pensó que los homínidos éramos los únicos seres lo suficientemente inteligentes como para usarlas y fabricarlas. Ahora sabemos que no es así. Por si no fuera poco, las consecuencias en el estudio de la cultura de estos descubrimientos obligan a revisar muchos de los conceptos y definiciones propuestas por la antropología en este tema hasta tiempos muy recientes.

10 pensamientos en “El origen del bricolaje (y 2)

  1. Pingback: El origen del bricolaje ( 2)

  2. “Por ejemplo, los chimpancés adquieren la técnica de captura de termitas transcurridos varios años.”
    Este hecho encierra la mayor de mis sorpresas ya que, implícitamente, apunta la existencia de un repositorio de conocimientos al servicio, ya no de la especie, sino de un colectivo de orden inferior (tribu-grupo-familia). Se trata de almacenar información trascendente en la propia estructura social, y del desarrollo de mecanismos para transferirla a los nuevos individuos de manera tal que no haya que reinventar todo de nuevo en cada generación. En resumen, cierto tipo de cultura.
    Por otro lado, ciertos autores se refieren a la autoconsciencia -¿el alma?- como un sentimiento de yo-en-el-tiempo muy ligado al modelado intelectual de un problema con vistas a su resolución.
    En resumen, cultura social y percepción del yo. Caray.

    Me gusta

  3. Pingback: Orden Animal « La Pecera del Tiburón

  4. Debo reflexionar en muchas de las cosas aquí expuestas pero hay una de la que no logro desenredarme. Hablamos de que una de las principales necesidades para la evolución es la proyección de futuro ( capacidad para imaginar un resultado) pues bien…el ser humano se piensa “evolucionado”. Cómo es posible esto si no tenemos en abosoluto esa capacidad sobre una evolución más alla que no sea meramente técnica. Me explico: Somo capaces de desarrollarnos en cuestiones de ingenieria, aeronautica…etc pero nuestro cerebro es incapaz de utilizar mas que un pequeño tanto por cierto, dejando parcelas como la inteligencia intuitiva o emocional, prácticamente desiertas de cualquier evolución. Acaso nuestra proyección de futuro en este sentido es meramente ” ombligiana”??

    Un saludo y gracias por esta página.

    Me gusta

  5. muy bueno lo del pajaro y los demas tambien estan bien los del primate pero ellos tienen mas capacidad cerebral lo de los pajaros no deja de sorprenderme nunca
    poner mas videos si podeis

    Me gusta

  6. Estimada Mogamma: La manera en que los científicos describimos algunos fenómenos lleva a confusiones del tipo que nos mencionas. No hay ninguna necesidad para la evolución, ya que ésta transcurre de manera independiente. Cuando aludimos a necesidades, en realidad nos referimos a capacidades que hacen falta para desarrollar otras. Por ejemplo, para saber qué piensas tú, primero debo tener conciencia de mi mismo, de manera que puedo separar entre el yo y el otro a la hora de atribuir pensamientos y emociones. Tampoco es cierto que utilizamos sólo un tanto por cierto del cerebro. Lo usamos en su totalidad con más o menos éxito, dependiendo de cada individuo. La visualización de un futuro es una capacidad existente en más especies, además de la humana. Muchas gracias por tu interés. Pablo.

    Me gusta

  7. Nunca fuimos primates, evolucionamos, el genoma del mono y del homosapiens son totalmente distintos, incluso son distintos entre seres humanos, el cambio del medio ambiente, costumbres y comida en millones de años el genoma cambia, hay mutaciones, cambios en el ADN, aparecen nuevos genes por diferentes reacciones quimicas: metilacion, principalmente, etc, el tema es muy largo, que teniamos pelos parecido a un mono si, por el medio ambiente y costumbres, pero nunca fuimos monos y los monos siempre fueron y seran monos……….

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s