El efecto camaleón (1)

Han pitado un penalti a favor de la selección española y Fernando Torres coloca la pelota en el punto de lanzamiento. Es un momento decisivo porque puede meternos en la final. Los espectadores aprietan sus bocas como consecuencia de la tensión del momento y aguantan la respiración. Los más apasionados hacen una señal de acompañamiento con los brazos, como si ellos mismos fueran a tirarlo.

Un bar repleto de hinchas en plena final del Mundial de fútbol puede ser un laboratorio idóneo para el estudio del contagio emocional (imagen: usuario de Flickr).

Esta y otras anécdotas similares tratan de fenómenos de contagio emocional, que todos hemos sentido alguna vez. El contagio emocional o “efecto camaleón” es la tendencia a sentir e interiorizar emociones similares a las que observamos, y de la misma manera, condicionar las de otros. Es un proceso en el que la persona es influida y a la vez ejerce influencia sobre las emociones y comportamientos de otras personas o grupos. Esto suele ocurrir a través de la inducción consciente o inconsciente de los estados emocionales, lo que finalmente nos permite experimentar las sensaciones que en principio nos son ajenas.

El fenómeno del contagio emocional se produce de diversas maneras y consta de diferentes elementos. Por una lado están las reacciones corporales, como son las expresiones faciales involuntarias y la adopción de posturas inconscientes. Además, las personas copiamos también aspectos relacionados con el lenguaje, el tono de voz, el acento o el léxico.

Pero lo que menos gente conoce es que existen unos pequeños movimientos involuntarios en los músculos de la cara (lo que en inglés se denomina rapid facial mimicry) que suceden como respuesta a expresiones a las que nos exponemos. Por ejemplo, cuando una persona nos sonríe, los músculos que usamos para articular una sonrisa se activan automáticamente sin que nos percatemos. Estas reacciones faciales son imperceptibles y suceden en fracciones de pocos microsegundos, lo que dificulta su análisis.

Para poder medir estos movimientos, los investigadores colocan unos electrodos sobre varios músculos de la cara de los cuales registran cambios mínimos. Se trata de una mímica que se escapa a nuestro control y que es muy difícil de inhibir, como demostró el psicólogo John Lanzetta en los años ochenta en un curioso experimento, en el que se mostraban a estudiantes republicanos y demócratas dos tipos de vídeos de Ronald Reagan, unos sonriendo y otros enfadado, frunciendo el ceño. Tras la sesión de visionado se les preguntaba sobre qué sintieron. Los estudiantes afines en ideología compartían las emociones de Reagan, mientras que los alejados decían sentirse enojados o contrariados, dependiendo de la imagen. Lo que ningún grupo pudo controlar fueron estas miniexpresiones faciales y la activación de los músculos correspondientes, ya que todos imitaron de manera inconsciente las sonrisas del entonces presidente de los Estados Unidos, fuera cual fuera el partido al que votaban.

Una de las aplicaciones prácticas que tiene el estudio del contagio emocional para el bienestar de las personas es algo que ya intuyó el propio Charles Darwin y que consiste en que el emisor de las señales también se ve influido emocionalmente por la mímica personal. Esto se debe a que en gran parte decidimos cómo nos sentimos observando nuestras propias reacciones corporales.

Puedes leer la segunda parte de El efecto camaleón a partir del próximo jueves.

43 pensamientos en “El efecto camaleón (1)

  1. realmente un recordatorio interesante, aunque no es nada nuevo… Pablo cita ejemplos y referencias a una situación cotidiana que muchos de nosotros conocemos.

    Aquí también radica parte de la empatía que sentimos hacia nuestros semejantes.
    Por este motivo tenemos que intentar sonreír a la gente, intentar contagiar un poco de optimismo y felicidad (si disponemos de ellos); si esto es lo que necesitamos…. pues tenemos que acercarnos a alguien que nos contagie 🙂 no creéis?
    A veces solo yendo por las calles de Barcelona he hecho la prueba: 1) ir mirando a la gente con el ceño fruncido y seria… 2)darme cuenta y cambiar la cara por una sonrisa de película… 3) ver como cambian las caras de la gente cuando me ven, las caras de los niños especialmente… haced la prueba…

    Por esto, voy a reclamar que paréis atención y miréis a vuestro alrededor… vuestro estado de ánimo se contagia! cuidaaaaaaaaaoo!
    Es necesario y vital contagiar buen humor, bienestar y felicidad… también lo es contagiarse uno mismo… a ver si logramos el efecto dominó…

    Saludos!

    🙂

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  2. Pingback: Somos Primates » El efecto camaleón (1)

  3. Hasta qué punto esto está relacionado con el descubrimiento de las neuronas espejo??? son este tipo de neuronas la base biológica que fundamenta el “contagio emocional”, o no sólo?
    y otra cosa … es posible pensar que la intervención en la sinapsis de este tipo de neuronas en psicóticos, podría contribuir a la mejora/cura de este tipo de pacientes, puesto que uno de sus principales síntomas es la falta/carencia de empatía???
    Gracias!

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  4. Estoy totalmente de acuerdo con tu forma de pensar, Marina.
    Y si si yo corroboro lo has dicho…yo tambien lo he probado 😛

    Ojala hubiese mas gente que desprendiese energia POSITIVA…este planeta seria diferente!

    Una gran sonrisa os mando 😉

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  5. El gran ejemplo del contagio emocional lo tuvimos cuando España ganó el Mundial. Te gustase o no el fútbol, sentías la alegría de la gente y el entusiasmo y se contagiaba. Nos reunimos varios amigos para ver la final, y en concreto, una amiga que no le gusta el fútbol en absoluto, disfrutó y me consta que lo pasó fatal, de los nervios en los últimos 10 minutos. La emoción, la tensión y al final la euforia de ganar invadió todo el local. Y en la calle durante unos días se notaba la alegría de la gente y se contagiaba. Sigamos sonriendo, saludos.

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  6. lo intuía pero no sabía que existiese un estudio de hace tres decadas sobre este contagio (que es como lo he definido normalmente ) o efecto.
    también podría relacionarse con la empatía? o exceso empático?
    saludos

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  7. La reacción espejo, depende del interior de las personas. Si una persona está deprimida, no creo que la sonrisa ajena mejore su estado de ánimo, es más, quizás le ponga más triste.
    La sonrisa, antes de llegar a los labios, pasa por el cerebro, cuando está bajo de serotonina por depresión y el cerebro tiene carencias, la sonrisa no llega a los labios.

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  8. Cuando haces un esfuerzo por sonreir, se produce un clic en tu cerebro y la sonrisa se vuelve interior. Estar de buen humor no es natural y espontáneo si las circunstancias son adversas, ni siquiera fácil, pero merece la pena. ¿Quién no ha probado a sonreir insistentemente (a riesgo de parecer medio tonta) a alguien cabreado hasta vencer su resistencia y mal rollo? Yo sí y oiga, ¡¡funciona!!

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  9. Yo he pensado inmediatamente lo mismo que Diana ¿Esto se basa en las neuronas espejo? ¿Son las neuronas espejo las únicas responsables de nuestra capacidad de empatizar?

    Por otra parte, Pablo comenta que la activación de los músculos se produce de forma involuntaria ¿Qué mecanismo interviene para que esas expesiónes no se manifiesten, es decir, que no lleguemos a sonreir finalmente?

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  10. La verdad que es un pequeño artículo muy interesante. Se me ocurre otro ejemplo relacionado con todo lo comentado. Cuando un niño pequeño se cae, para no preocuparle por la herida o golpe que se ha hecho, nos reímos, de tal forma que le quitamos esa preocupación y se le “olvida” que se ha hecho daño.
    Otro ejemplo, también relacionado con los niños, es que cuando un bebé llora, ejemplo de mi sobrino, lo mejor que puedes hacer, aparte de lo necesario en ese momento, es no imitarle, es decir, no hacer ruidos que estén relacionados con el lloro, sino lo que se ha de hacer es reir, o cantar algo alegre, o silbar, así el niño observa el comportamiento tranquilo y alegre y eso le hace parar en su llanto. En las guarderías pasa lo mismo, un bebé llora, el resto por imitación llora, entre otras cosas.
    Saludos y seguiré leyendo el efecto camaleón y a Punset.

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  11. Así es, uno de los indicios del contagio emocional es la existencia de las neuronas espejo, pero no es un mecanismo en sí, sino un conjunto de células especializadas que se encuentran en muchas partes del cerebro como en zonas motoras, o regiones vinculadas con la visión o la memoria.

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  12. Es cierto, yo también lo he comprobado en muchas ocasiones, si miras a alguien con quien te cruzas y sonries, casi siempre recibes otra sonrisa en respuesta, pero no siempre, supongo que será porque en ese momento, la persona en concreto debe tener algún problema que no la deja manifestarse como quizá le hubiese gustado. Sonriamos más siempre que podamos, dicen que la sonrisa es una buena gimnasia que borra unas cuantas arrugas. Chicas, a reir ja, ja, ja

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  13. creo, que lo mismo que los antropólogos dicen que nada ha superado en ternura a una despiojización primitiva de los hijos, también podríamos suponer que las emociones se contagian, pues intuyo que en cierta medida somos seres resilientes y en ocasiones para adaptarnos como el camaleón al entorno, nos hacemos empáticos con situaciones positivas o negativas, influyendo en nuestro comportamiento, en nuestra manera de sentir y de compartir sentimientos comunes a todos los seres humanos. Pero creo que hubo algún investigador que dijo que en neurociencia se habían descubierto las neuronas espejo, que funcionan como los móviles: de forma inhalambrica produciendo una transmisión de cerebro a cerebro, y captando el estado de las emociones de nuestro entorno más inmediato. Creo que Daniel Goleman habla en su libro inteligencia emocional exponiendo que las emociones se transmiten entre seres humanos, si reímos contagiamos la risa, si lloramos contagiamos la pena y el pesar y así muchos tipos de circunstancias, creo que lo reafirma en su último libro inteligencia social. Pero tengo una duda, los seres humanos, como descendientes de los primates realizamos una serie de rituales por necesidad o placer, porque desde la cuna recibimos beneficios incomparables por parte de la madre, casi siempre generosa y solícita sobre su criatura, así como otros animales agradecen las caricias de sus cuidadores, ¿no sería una forma de transmitir sentimientos no reemplazables por ninguna tecnología de nuestra sociedad?. Creo que aquí ya comienza a surgir esa inteligencia social y emocional, que nos hará más o menos empáticos en la edad adulta y poder contagiarnos de lo positivo y , en cierta manera, de lo negativo.

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  14. Creo Pablo Herreros.. que -salvo en los casos de una comprensión de carácter muy especial (EN LO POSITIVO, la podríamos llamar BONDAD.personal)-, el que podamos ponernos en situación del otro “comprendiéndole” “más que sabiendo/intuyendo lo que siente, puede ser una tarea practicamente INTELECTUAL… por el hecho de que “razonemos..hacerlo..” -y me da la sensación que ésto puede ir un trecho más allá, de lo comentado por el hecho de que somos PRIMATES. (No sé si me explico suficientemente bien). Un saludo. A todos.

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  15. Esto es lo que yo esperimento cada vez que entro en una sesión de ciclo indoor, en el gimnasio. El monitor que nos dá la clase, se esfuerza hasta el límite, y hace con su esfuerzo, que tú tb te esfuerces. Si él puede, yo tb.
    Es una espiral de contagio mutuo, en la que nos vamos motivando ciclicamente…. !!Me encanta¡¡

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  16. Estoy ecuchando solo comentarios presuntamente relacionados exclusivamente con elementos cerebrales. El efecto camaleon, como lo dicen ya ha sido descripto en el siglo XIX y tal vez antes por Freud y otras escuelas al hablar del problema de la identificación. En un hospital si una enferma lloraba y gritaba las otras hacían los mismo, se lo llamó identificación histérica.
    Hoy conocemos perfectamente el proceso de identificación de los sujetos humanos de acuerdo a los adultos que lo rodean. Incluso una persona puede identificarse con un familiar, abuela o abuelo por ejemplo sin haberlo conocido, solo por el discurso familiar. Es una sutir forma de identificación con lo que se sabe y se dice en la familia sobre la persona que ya no está.
    ¿Es acaso un descubrimiento para la ciencia que muchos de nuestros rasgos de carácter tienen que ver con problemas de identificación que nada tiene que ver con el cerebro, ni las neuronas, ni los genes ni la herencia?
    Estoy realmente sorprendida. Cualquier psicoanalista, y de cualquier escuela, no importa cual, podría dar cuenta de esta situación muy extensamente sin mencionar una sola célulao neurona.
    Pero sí estoy de acuerdo en que la actitud de ciertas personas en momentos actuales nos pongan de buen o de mal humor, levanten nuestro ánimo o lo dejen por el suelo. Pensemos simplemente en el problema de un miembro conflictivo de una familia como puede crear situaciones de violencia intrafamiliar de una manera escandalosa.

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  17. …‎”Se parece tanto al ambiente que resulta difícil distinguirlos entre sí. La persona que se despoja de su YO individual y se transforma en un aut´mata, idéntico a los millones de otros autómatas que lo circundan, ya no tiene por qué sentirse SOLO y angustiado. Sin embargo, el PRECIO que paga por ello es muy alto: nada menos que la pérdida de su PERSONALIDAD” El miedo a la Libertad, E. Fromm
    El positivismo en sí mismo no tiene por qué ser considerado como “potivo” en su totalidad, es ingenuo. Contagiar risas pensando que con eso mejoraremos el ecosistema es una idea además insensata, a mí parecer.
    Decía una mujer que sufre de cancer de mama, que lo que más le molestaba no era el hecho de sufrir de cancér, sino el de la compansión ridicula e inexplicable de muchos al saberla enferma. Insoportable es además para ella el que en vez de buscar una medicina para este tipo de males, regalen en los hospitales un lazo rosado para el pecho como compensación.

    Saludos,

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  18. soy profesora de asignaturas ´chungas´. Enseño a chicos que fracasan en el instituto o la universidad. Al principio soy una ´loca´que se divierte con las ciencias. Al poco ya no tienen miedo a los números. Al final de curso, las matemáticas y demás les divierten tanto como a mí… vale, juego sucio, se que les influiré, pero aprueban y sienten que nada es imposible. No digo que se arreglen todos los males, pero contagiar una actitud positiva ante la vida es útil, para mi sin dudarlo.

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  19. Me gustaría saber si es más fácil contagiar los gestos negativos que comunican enfado, desagrado, celos, antipatía….que los positivos (alegría, generosidad, simpatía, confianza…)
    Da la sensación de que la gestualidad negativa se contagia con mayor facilidad, y no sólo eso, sino que se ha ido imponiendo subrepticiamente a lo largo de los siglos, porque la realidad es que abundan más en la calle los semblantes serios y taciturnos que los relajados y felices. Muchos de ellos trasmiten preocupación y desdicha.

    Ya va siendo hora de que hagomos todo el mundo algo al respecto. “Al mal tiempo, buena cara”

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  20. A veces miramos con tanto interés estudioso, AL ESPEJO -que encarna otra persona- que tenemos enfrente, que es como si “analizando lo que nos transmite su imagen” nos inclináramos -dándole la vuelta (como a una imagen fotográfica, pasada por el objetivo y a la antigua vuelta de arriba a abajo) , a sentir que pensamos por él .. Pero.. el “cuerpo -no la imagen-” del laboratorio, somos nosotros .. y al otro SER VIVO no le estamos transmitiendo lo que pensamos o qué ha de hacer.. sinó que a su IDENTIDAD la estamos aleccionando -estimulándole p.e. a comer, como en el caso del niño que se cita más arriba . Seguramente ésto es lo que nos hace PRIMATES distintos -pués por serlo IMITAMOS-, pero por “la diferencia” aprendemos . (Son mis pensamientos)

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  21. nivel A (básico) = contagio
    nivel B (avanzado) = análisis psicosomático interno/externo
    nivel C (evolución) = comprensión consciente de diferentes perspectivas
    nivel D (salto cuántico) = posicionamiento consciente interdimensional

    nota: se puede retroceder del nivel D al nivel A por falta de asimilación pura entre estados evolutivos.

    conclusion: el contagio no se puede considerar como un “estado permanente” de los seres. por tanto la funcionalidad del cerebro es más compleja que la mera experiencia de la mimíca a nivel facial o de estética. las neuronas espejo “no existen” de forma estática. un sistema puramente estático nunca evoluciona. si consideramos k el ser humano es un sistema evolutivo, no podemos basarnos en la existencia de neuronas espejo para comprender sus acciones, pues entrariamos en un “bucle” sin salida. se observa y se aprende = sistemas evolutivos inteligentes. la programación de sistemas evolutivos inteligentes no se comprende aún ==> se puede programar una calculadora que haga sumas y restas y que pueda por sí misma aprender a hacer raices cuadradas y cúbicas etc ????????????????????????????????????????????????????????

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  22. Las emociones que hacen que interactuemos aunque solamente sea en nuestro interior cuando vemos algo u oimos para ponernos en alerta en caso de actuar fisicamente. Es que nuestro cuerpo llega a ser tan complejo para nosotros mismos inclusive.

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  23. No sabía que a la empatía se la conociera como “efecto camaleón”. Hasta ahora, el camaleón ha venido controlando los pigmentos de su piel para pasar desapercibido. Y eso no tiene nada que ver con la empatía como capacidad de reconocer, percibir y sentir la emoción del otro. Somos primates, vale, pero no a causa de la empatía. Es cierto que la empatía se da en otros primates, pero también en ratones o elefantes y no por ello somos ratones o elefantes. En fin, el título del artículo me parece de lo más desatinado.

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  24. Estimado Rafa, el nombre “efecto camaleón” es una metáfora, sólo eso. Por otro lado me gustaría decirte que no me lo he inventado yo, sino que es cómo se referían en un primer momento al fenómeno del contagio emocional, de posturas y maneras.

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  25. como comentaban anteriormente, me parece muy común que la gente se vea afectada por el estado de ánimo de los que le rodean, pero al punto de generar un efecto espejo, en parte depende del desarrollo de la personalidad de la persona, creo, y es por eso que muchos se ven afectados y otros no. Me parece que coincido en esto con carola, pues en la conciencia de tu realidad debería ser extraño, el hecho que un extraño te salude tan afanosamente, o solo te sonría (me entienden?)… por lo que esta complicado el asunto, creo que como todo, depende de muchas variables…
    También pienso que el efecto camaleon profesor-alumno depende mucho de ambos, por que no todos tenemos desarrolladas, a igual nivel, las capacidades perseptiva para asimilar las ideas… Creo es mi opinión, esto porque la verdad este efecto me ayudó a pasar un curso de cálculo 2, pero a mi amiga no…
    mmm… la verdad no estoy muy empapada del tema en el aspecto científico, como muchos de los que comentaron, pero para mí está muy interesante el tema…

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  26. Tenemos un comportamiento mucho más primitivo de lo que imaginamos. Pero también es cierto que ese comportamiento “tan primitivo” nos ha capacitado para un triunfo espectacular como especie animal sobre la Tierra.

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  27. Pingback: Somos Primates » El efecto camaleón (y 2)

  28. Hola Amigos!!!!! Buenas tardes…….

    Me encanta esta dirección, ahora os voy hacer una pregunta¿???? con respecto a las emociones………se pueden controlar???? yo creo que si…..pero y el sentimiento??¿¿¿¿ por qué es tan dificil de controlar???? Alguien me lo puede explicar???¿¿¿¿ GRACIASSSSSSSSS

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  29. El comentario de lis con respecto al “Efecto Camaleón” aplicado a la relación profesor-alumno me fue muy útil para distinguir dos estados de esta situación, considero que cuando se efectúa de manera espontánea e inconsciente estamos ante un fenómeno que se puede aproximar al que se presenta en los primates, pero que cuando utilizamos la imitación de forma consciente y razonada, entonces ya estamos ante una estrategia de nivel analítico, esta acción se reconoce como “Modelaje de Espejo” dentro del Modelo Comprensión Ordenada del Lenguaje (Modelo COL para el desarrollo de Habilidades de Pensamiento) y se utiliza para promover la toma de conciencia en el estudiante “espejeado” de las posturas corporales que está exhibiendo, las cuales tienen una relación directa con sus procesos de pensamiento.
    Me gustaria que lis explicara un poco más cómo utilizó este efecto para aprobar una materia, ¿Se referirá a situaciones tales como “estar siempre con una sonrisa” o algo similar?, si así fuera, me parece que sería un uso estratégico para promover estados emocionales positivos que estarían también relacionados con la promoción de procesos mentales positivos en las personas que interactúan en eventos de comunicación como receptores y emisores.

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  30. Estimada Belén, aunque se puede aprender a controlar e inhibir gran parte de las emociones, siempre aparecerá alguna reacción refleja, movimiento facial involuntario o cualquier otro de los fenómenos asociados al contagio emocional. Saludos. Pablo.

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  31. Gracias, se me hizo muy interesante, buscaba el porque los papas abrimos la boca cuando le damos de comer a los bebes y no nos percatamos, ahora lo entiendo!!.

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