Liderazgo de hembras alfa

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Tras la dimisión de David Cameron, esta semana Theresa May se ha convertido en la segunda mujer que asume el cargo de Primera Ministra del Reino Unido. Las causas de su ascenso son bien conocidas, pero muchos se preguntarán por sus capacidades como líder. Incluso algún carca pensará que en tiempos difíciles es mejor tener al frente a un hombre. Pero desde el punto de vista científico, ¿cuáles son las características y habilidades de las mujeres a la hora de liderar?

Algunas claves las podemos encontrar en nuestros hermanos de evolución: los bonobos. En esta especie, ellas llevan los pantalones. Los grupos son conducidos por hembras experimentadas y el resto sigue sus órdenes. En una ocasión, el primatólogo Takeshi Furuichi observó a un macho quedar atrapado en una trampa puesta por cazadores furtivos. Una de las hembras, al darse cuenta reorganizó al grupo y lo condujo para rescatarlo teniendo que recorrer más de dos kilómetros de vuelta. Lo intentaron una vez y al no conseguirlo volvieron al día siguiente. Es decir, ellas se preocupan más por la unidad del grupo y su estado emocional. De hecho, Furuichi piensa que los bonobos son más bondadosos porque están liderados por hembras.

Las fuentes de poder también son muy importantes así que, ¿de dónde emerge o proviene el poder femenino? En la aldea de Conambo, en el amazonas ecuatoriano, conviven dos etnias. Una está formada por descendientes de tribus Zaparo y la otra integra a los Achuar. Las mujeres de ambas han conseguido ascender de estatus gracias a sus habilidades diplomáticas. En Conambo, las mujeres son políticamente más relevantes y se detecta un potente liderazgo femenino. A las que tienen capacidades para dirigir al resto se les denomina amu (en quechua) o junn (en Achua). Su poder proviene de su capacidad para desarrollar alianzas con la facción opuesta y de mantener las que ya posee en la suya. Una red social que los hombres no son capaces de tejer. Ellos tienen lazos con otros hombres de su facción pero nunca con alianzas de la contraria. Por lo tanto, esta capacidad de negociación y mediación es una de las ventajas del liderazgo femenino.

Los estudios de las tribus y bandas son coherentes con lo que hemos descubierto sobre el liderazgo de las mujeres en las últimas décadas. La psicóloga Alice Eagly llevó a cabo una serie de investigaciones sobre el estilo de liderazgo de las mujeres. Los resultados probaron que su forma de actuar es más de tipo inter-personal, es decir, ellas se comunican con muchos miembros, mientras que los hombres están más centrados en la tarea. También las mujeres eran más democráticas e invitaban a participar en más ocasiones. Los hombres, por el contrario, eran más autoritarios y directivos.

Pero Eagly detectó algo muy interesante sobre la opinión que se tiene de las mujeres en puestos de responsabilidad en nuestras sociedades, aún con reminiscencias de dominación masculina. Para los grupos, independientemente del género del entrevistado, las mujeres eran peor aceptadas como jefas en determinadas circunstancias, como cuando por ejemplo tenían que mandar o ser autoritarias. En otras palabras, son mal vistas cuando se comportan como lo hace tradicionalmente un hombre. También son penalizadas cuando ocupan cargos típicamente masculinos. Se llegó a la conclusión de que las mujeres tienen que demostrar más que los hombres cuando llegan a nuevo puesto de trabajo con responsabilidad debido a este sesgo cultural instalado en nuestras mentes.

Pero el estatus de las mujeres no siempre es oficial. A veces es informal y los liderazgos están en la sombra, como es el el caso del poder femenino que se desarrolló en la confederación iroquesa que habitaba en Norteamérica hasta su rendición. A pesar de ser un grupo de tribus muy violentas, de la cuales no se esperaría esta igualdad política entre géneros, lo cierto es que ahí las mujeres cortaban el bacalao.

La causa fue que debido a las guerras con los europeos y también largas temporadas de caza, los hombres estaban ausentes la mayor parte del año. En este contexto, las mujeres mantuvieron la continuidad de la unión iroquesa y no les quedó otra que hacerse con el mando de decisiones. Ellas ordenaban los matrimonios y proporcionaban la mayor parte del alimento así como también decidían su distribución. Su poder no provenía de ninguna ley, solo fue la consecuencia de un estilo de vida.

En conclusión, el liderazgo ejercido por mujeres posee muchas ventajas según las evidencias que recogemos de la investigación con primates y sociedades preindustriales. Esto no asegura una Theresa May conciliadora y diplomática con Europa, pero quizá sí sea bueno para la cohesión de los británicos y su orgullo insaciable. Tiempo al tiempo, amigos primates.

Un pensamiento en “Liderazgo de hembras alfa

  1. L@s líderes son necesarios y es bueno que hombres y mujeres cooperen y compartan cosas, se alien etc… Estos machos y hembras alfa , para mi son tóxicos y lamentablemente los tenemos entre nosotr@s , en varios ámbitos.
    Para mi gusto no estaría mal que se extinguieran por el bien del resto o se transformaran en personas cordiales , ojála!!!

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